Robert F. Kennedy

RFK (la persona y su legado)

Robert F. Kennedy, el séptimo hijo de Rose y Joseph P. Kennedy, nació el 20 de noviembre del año 1925 en Brookline, Massachusetts. Se licenció en Derecho en la Universidad de Virginia en 1951, después de licenciarse de la Universidad de Harvard en Ciencias Políticas.

Hizo su debut político liderando la exitosa campaña senatorial de su hermano John en 1952.

También guiaría con éxito la campaña presidencial de John en 1960, y después fue nombrado Fiscal General de EEUU, asumiendo también las funciones de asesor y persona más cercana al presidente. Fue un defensor acérrimo y distinguido de los derechos civiles durante este tiempo, y continuó defendiendo los derechos humanos durante su etapa como senador de Nueva York después de ser elegido para el cargo en 1964.

Como Fiscal General, Robert. F. Kennedy luchó con éxito contra el crimen organizado. Durante su mandato aumentaron las detenciones de miembros de la mafia en un 800%. Hizo también una defensa a ultranza del derecho de voto de los afroamericanos, considerando el derecho al voto como un derecho fundamental. Incluso envió tropas federales a Oxford, Mississippi para garantizar el cumplimiento de una decisión judicial que permitió que la Universidad de Mississippi admitiera al primer estudiante afroamericano, James Meredith. Tras su entrada en la universidad hubo numerosos movimientos y manifestaciones que se saldaron con dos muertos y cientos de heridos. La justicia racial siguió siendo de suma importancia para RFK a lo largo de toda su carrera, y colaboró directamente con su hermano, el presidente John F. Kennedy, en la ley de derechos civiles más extensa desde la época de Reconstrucción después de la Guerra Civil Americana.

Robert F. Kennedy fue un asesor clave y de confianza infinita para el presidente Kennedy, ademas de ser el Fiscal General. Despeñó un papel absolutamente crítico en la resolución de la Crisis de los Misiles en Cuba de 1962 al ayudar a la Administración Kennedy a desarrollar una estrategia diplomática en oposición a una acción militar que podría haber acabado en guerra nuclear total.

Como senador, es más conocido por ayudar a los niños desfavorecidos y los estudiantes, así como por la elaboración de un proyecto de reurbanización para mejorar las condiciones de vida y las oportunidades de empleo en las zonas deprimidas de Brooklyn. Ese plan sigue siendo un modelo para otras comunidades de EEUU hoy en día.

Esos programas fueron, al final, parte de una foto mucho más amplía: un esfuerzo aún mayor a gran escala que abarca de manera directa y audaz los problemas de los miembros pobres y no representados de la sociedad estadounidense, incluyendo las minorías raciales, los americanos nativos y los niños. Luchó para plantar las semillas de la acción social en los corazones del pueblo estadounidense visitando personalmente los guetos urbanos en Appalachia, el Delta del Mississippi y en los campos de trabajadores inmigrantes. Intentó mejorar la situación mediante la promulgación de leyes, convenciendo a la industria privada a invertir en esas áreas para crear empleo, posibilidades y esperanza para los desempleados, destacando siempre la importancia del empleo para ayudar a garantizar un futuro próspero.

Los esfuerzos de Robert. F. Kennedy también tuvieron un gran impacto fuera de EEUU. Viajó a Europa del Este, América Latina, y Sudáfrica para compartir su profunda creencia de que todos los ciudadanos tienen el derecho fundamental de participar en las decisiones políticas que los afectan y de criticar al gobierno sin temor a represalias. Estaba convencido de que aquellos que luchan contra la injusticia muestran la forma más noble de coraje que existe.

Kennedy inicialmente apoyó las políticas del presidente Lyndon B. Johnson con respecto a Vietnam, y pidió un compromiso más amplio de consenso, así como un nuevo énfasis en el progreso político y económico de Vietnam del Sur.

Sin embargo, cuando el conflicto se profundizó y se extendió, y la participación de EEUU aumentó, el senador Kennedy comenzó a tener serias dudas. Rompió públicamente con la Administración de Johnson por primera vez en febrero de 1966. Asumió la responsabilidad de su papel en la política del Sudeste asiático de la Administración Kennedy e instó al presidente Johnson a un alto el fuego contra Vietnam del Norte, además de reducir la implicación de EEUU en el conflicto armado.

El 18 de marzo de 1968, Robert F. Kennedy anunció su candidatura a la presidencia de los Estados Unidos de América con el Partido Demócrata. La campaña de 1968 trajo esperanza y desafío a una población afectada por la violencia doméstica, una guerra en Vietnam y un sentimiento general de infelicidad. Ganó las primarias en Indiana y Nebraska, y habló con multitudes sumamente entusiastas en todo EEUU.

El 5 de junio de 1968, Robert F. Kennedy fue asesinado en el Ambassador Hotel en Los Ángeles, California, solo momentos después de celebrar la victoria en las primarias de ese estado. Murió en las primeras horas del 6 de junio de 1968, con 42 años. Su legado e ideales son tan poderosos como siempre y siguen vivos a través del trabajo de su familia, sus amigos, y por supuesto, al Fundación Robert F. Kennedy, sus sedes por todo el mundo, y los socios de la fundación.